«Es un tratamiento antioxidante que lucha contra los excesos de radiación solar, la mala alimentación, los pesticidas, todo ello crea radicales libres que recorren el organismo… Nuestras células están peor alimentadas, se nos endurecen las fibras dérmicas, aparecen nuevas arrugas, flacidez, manchas…», explica. Con estos productos vamos a matizaremos y contrarrestar los radicales libres aumentando la luminosidad, elasticidad y vitalidad de la piel.

 La vitamina C repara las pieles opacas, desvitalizadas y maltratadas por el sol. La alta concentración (del 18%) utilizada en el tratamiento en cabina promueve la formación de nuevo colágeno reduciendo los primeros signos del envejecimiento, mejorando la elasticidad y la regeneración de la piel. Además, atenúa las manchas y uniformiza el tono cutáneo aportando vitalidad y luminosidad de inmediato. Se recomienda este tratamiento antes y después de las vacaciones de verano.